


Estas pajitas de 20 cm, fabricadas con fibra de caña de azúcar, ofrecen una alternativa natural y robusta que cumple con las normativas antiplástico. Su diseño 100 % biológico garantiza un uso fiable en bares, restaurantes y catering para eventos, sin comprometer la comodidad del cliente. No se ablandan, no se deshacen ni dejan regusto, incluso tras un contacto prolongado con líquidos.
Gracias a su resistencia a temperaturas de -30 °C a +50 °C , son aptas tanto para bebidas frías como calientes. Su durabilidad superior (más de 24 horas) permite un uso prolongado, ideal para cócteles servidos en la mesa, catas prolongadas, bebidas para llevar o eventos concurridos. Ofrecen la misma experiencia que las pajitas de plástico tradicionales, a la vez que cumplen con los requisitos ambientales actuales.
100 % naturales, compostables y biodegradables, se integran a la perfección en un enfoque ecorresponsable sin cambiar tus hábitos de trabajo. Su uso es intuitivo, eficiente y funciona exactamente igual que las pajitas tradicionales con las que tus equipos ya están familiarizados.
Este producto contiene un paquete de 250 pajitas elaboradas exclusivamente con residuos de caña de azúcar. Miden 20 cm de largo y 6 mm de diámetro , el tamaño ideal para cócteles, refrescos, tragos largos, jugos naturales o bebidas especiales. Su composición natural garantiza la ausencia total de sabores indeseables y una durabilidad excepcional en cualquier situación de servicio.
La temperatura ambiente garantiza una conservación óptima sin necesidad de condiciones especiales. Las pajitas cumplen con la normativa vigente desde enero de 2020 sobre productos plásticos de un solo uso y se anticipan a futuras novedades legislativas sobre materiales de origen biológico.
Cada pajita mide 20 cm de largo y 6 mm de diámetro , un tamaño versátil compatible con la mayoría de los vasos y bebidas que se sirven en restaurantes y bares. Su estructura fibrosa les permite mantener su rigidez durante más de 24 horas en todo tipo de líquidos, fríos o calientes. El tamaño estándar elimina la necesidad de realizar cambios en el equipo o la organización de su servicio.